Conectar con tu Ser Divino no es algo lejano ni exclusivo de unos cuantos. Es un proceso íntimo, profundo y accesible para toda persona que esté dispuesta a mirar hacia adentro.
Conectar con tu Ser Divino no es algo lejano ni exclusivo de unos cuantos. Es un proceso íntimo, profundo y accesible para toda persona que esté dispuesta a mirar hacia adentro.

El Ser Divino es tu esencia más pura. Es la conexión directa con la conciencia, el amor y la sabiduría que habitan dentro de ti. No depende de una religión, creencia o dogma; es una experiencia personal que se despierta cuando aquietas la mente y abres el corazón.
Cuando conectas con tu Ser Divino:
Te alineas con tu propósito
Escuchas tu intuición con mayor claridad
Sanas emociones profundas
Atraes experiencias desde la coherencia y la paz
Busca un lugar tranquilo. Siéntate cómodamente, con la espalda recta. Cierra los ojos y lleva tu atención a la respiración.
Inhala profundo por la nariz, exhala lentamente por la boca. Repite al menos 5 veces, soltando pensamientos y tensiones.
Coloca una mano sobre tu pecho. Imagina una luz suave y cálida expandiéndose desde tu corazón hacia todo tu cuerpo.
Mentalmente o en voz baja repite:
“Me abro a conectar con mi Ser Divino. Reconozco la luz que vive en mí.”
Permanece en silencio unos minutos, observando sensaciones, emociones o mensajes.
Agradece el momento. Respira profundo y regresa lentamente.